jueves, 2 de enero de 2020

NEOÁFRICAS: poesía reciente


NEOÁFRICAS: poesía reciente
Antología
Compilación, selección y prólogo
Gladys Mendía
  
Traducción del portugués al castellano: Gladys Mendía
Traducción del francés al castellano: Soraya Mendía 
  
PRÓLOGO

La presente antología de poesía africana reciente, es el resultado de años de investigación. Inicia en el 2010 cuando viajo a Camerún al Festival de Poesía 3V en Douala. El Festival 3V es una iniciativa del escritor y traductor Marcel Kemadjou, quien este 2020 cumple catorce años de unir voces de diferentes partes del mundo, además de juntar cultores y artistas en general. Al llegar de regreso a Santiago de Chile, surge la idea de hacer un blog llamado Nuestráfrica, que luego pasa a llamarse Neoáfricas, donde publicar periódicamente a escritores emergentes para darles visibilidad internacional.
Marcel y yo nos planteamos hacer una primera antología que diera cuenta de los poetas que consideramos representativos de ambos continentes, quince de cada uno con diversidad temática y de estilo. La dificultad de contactar con los poetas de distintos países de África se hizo evidente. Empezando porque no existen redes de poetas como sí tenemos en el nuestro desde hace años. Hay muy pocas editoriales independientes por no decir que no hay y los escritores buscan publicar (en primera instancia) en el país de sus antiguas colonias financiadas por instituciones culturales en la mayoría de los casos. A pocos les motiva publicar en nuestras tierras, aunque esto últimamente está cambiando gracias a las redes sociales, medios de comunicación, entre otros, que colaboran en el establecimiento de intercambios y relaciones de trabajo mancomunado.
La compilación y selección dura cerca de tres años con ayuda de varios amigos. Recopilamos la mayor cantidad de poemas de diversos autores y seleccionamos uno de cada uno bajo los valores de calidad, emoción y diversidad de voces con la idea de tener una amplia gama en cuanto a fondo y forma  capaz de seducir tanto al público especializado como al general. La antología tiene como título Brevísima Antología Arbitraria Me Une, y forma parte de la colección de antologías Vamos a Brillar, mi amor de LP5 Editora y que por los momentos está en la red en forma de Blog.
A esto se suma la publicación de la Colección de Poesía Actual Africana Nuestráfrica por LP5 Editora en formato tríptico, cuya distribución ha sido gratis desde el año 2011.
Aquí intento mostrar menos poetas (solamente ocho entre los treinta y los cincuenta años de vida) y más textos de cada uno, de esta manera,  el lector podrá disfrutar en profundidad de cada una de las poéticas.
Ayagnigni Abdel Aziz (1981), es musulmán  nacido en Camerún; este es un dato clave en su hacer, ya que él expresa la misión de transmitir un mensaje positivo de su cultura religiosa,  donde no solamente hay conflictos y radicalismos. Tal es el poema La llamada, que trata sobre la llamada al rezo varias veces al día:
paz interior
armonía exterior
del desastre general
sinfonía mayor
donde se funde mi alma en una
alegría galáctica
pulverizando el miedo

Aziz usa un lenguaje llano, abierto, cantándole a la naturaleza y a lo cotidiano.

Edmond Francois Ngagoum (1987), camerunés de nacimiento, maneja una poética en tono clásico. Canta al amor, la naturaleza, la vida en la ciudad y a su África amada, como se puede observar en el poema Místicos:
Si me pidieran formular tres deseos…
El tercero sería para mi Tierra de África
Quien por sí sola alimenta a la humanidad entera
Y pronto sus nuevos millardos de inquilinos
En realidad…si se me pidiera formular tres deseos,
Los pediría para ti, Provincia del África
Tú, mi más noble ideal

Francisco Guita Jr. (1964), de Mozambique, lusófono. La realidad de la guerra, la muerte, la angustia, son algunos de sus temas. Hay una profunda crítica ante el sistema imperante, bajo un lenguaje simbólico. En el poema DIARIO DE ESPERANZA:
para este diario de guerra
hay lagunas donde el insomnio transborda
mas mido
palmo a palmo
poro a poro
cada pedazo de carne que ensucia el metal del alma
un fusil un hombre

Marcel Kemadjou (1970), nacido en Camerún. También escritor de narrativa. Usa la prosa poética abundante en hermosas imágenes y claramente en búsqueda mística. En el poema Diez palabras para cantar los orígenes, parte 3:
El poeta ofrece el aceite que lubrica a los mundos y les permite bailar, él ofrece el vino que abre los ojos que se encuentran detrás de la cabeza y se entera de que la fuente es la puerta que se vincula entre los mundos.
La fuente es la mensajera de los silencios que se hacen palabra, la mensajera de las palabras mudas que se hacen canto.

Pierre La Paix (1987), también de Camerún, trabaja la estética simbolista en su poética. Reflexiona sobre la vida, la muerte, la amada. Además de una clara conciencia política y social, como se puede ver en el poema Escenas de calle:
Fueron vendidos, ensuciados,
Golpeados y traicionados por la Calle.
Fueron, tristes niños de la Calle.
Expulsados de la calle de la vida,
¡Y reanudados por la vida de la Calle!

Symplice B. Mvondo (1976), camerunés, realiza también Slam Poetry. Plantea en su poética una reflexión sobre la vida, podría hablarse de una poesía filosófica. Por una parte se reflexiona sobre la guerra y sus horrores, por otro es la calle y el poeta errante, como se evidencia en el poema El vagabundo de las calles tristes:
Soy el sin techo
Sin cama,
El sin sol
Quien está por las calles;

Soy la mirada impaciente
Que espía el horizonte,

La voz
Que llama en la noche…

Tania Tomé (1980), cantautora y poeta de Mozambique. Por un lado, su poética es sensual, por otro, muestra la problemática social de su país. Con un lenguaje siempre cercano a la oralidad y numerosos neologismos, Tomé transmite la esencia de su país; como en el siguiente poema largo Conversaciones con la sombra:
¿M´bique? Sí, es la chica de mi vida.
Sabor de cacana. Sabor amargo, pero que hace bien al alma,
Cúrame de mí, aquel dolor de ser.
Sí, con ella soy. ¿Soy?
Más que un nombre,
Más que una palabra nacida de la carne.
Soy más con el cuerpo de ella sonriéndome.

Waldir Araújo (1971), es de Guiné-Bissau (lusófono al igual que Tomé y Guita) aunque vive en Portugal desde la adolescencia. Su poética reflexiona sobre el acto de la escritura, de la misma forma que sobre el ser y su devenir. Junto a sus pares, canta al continente madre, como en el poema África:
Son muchas las riquezas que escondes
En el fondo de tu misteriosa alma
Codicia de reyes, Nobles y Condes
Pero tu gran dolor nadie calma

La misión que me convoca es dar una entrada a la poesía reciente de África, que el lector puede completar con la revisión de la antología Me Une, los trípticos de la colección Nuestráfrica y con el blog Neoáfricas, mencionados anteriormente. Antes, debo aclarar que el trabajo de investigación y difusión sigue. Aun hay mucho por descubrir y transmitir,  hay mucho hilo por tejer y esta selección que hoy les presento es apenas un abrebocas de lo que es la novísima africana, así que los invito a seguir atentos a nuevas publicaciones cercanas en el tiempo.

Gladys Mendía
febrero de 2015





AYAGNIGNI ABDEL AZIZ (1981, Foumban, Camerún). Estudió en la Escuela Primaria de Bafoussam, la secundaria en el Colegio Santo Thomas de Aquino y en  el Colegio Liberman de Douala. Después de pasar algunos años en Koweit, regresa a Camerún donde realizó estudios de Marketing. Actualmente vive en Dubái donde trabaja. Fue uno de los bachilleres  que participó en el  Primer Concurso Internacional de Poesía “Patrice Kayo” creado por Matchadjé Yogolipaka. También se contó con su participación en el Festival Internacional de Poesía 3V organizado por: Libro Abierto y Arte Bakery en Diciembre 2007, 2008 y 2010. Es autor de la recopilación de poemas: Mal de Amor y del cuento “La historia de la tortuga que se aburría”, este último a la espera de su publicación.

Antepenúltimo canto de un divertido cisne
Esta Unidad es un mundo en sí
Como tantos otros en otra parte
Como tantos otros en otra parte
La vida es un teatro te gusta decir
He jugado mi escena, ¿divertida aventura?
Me he inclinado bajo los vientos, ¿peligrosa travesía?

Es tiempo de que  fracase
Es tiempo de  “morir”
El corazón duda como una veleta

Creo en la providencia de un encuentro
Creo en la eternidad de un momento
Creo en la sinceridad de un sentimiento

He mantenido un idilio ilusorio
He arrastrado un dolor insoportable
He llevado una esperanza frágil
¿Puedes comprenderlo?
Lamentablemente solo las cifras hablan

Es tiempo para mí de eclipsarme
Con reverencia pero sin aclamaciones
Detrás de las cortinas de la indiferencia
Y la cuesta luminosa de la empatía

"Qué es lo que todavía dice”
Pero este último grito mágico
Puede desafiar la fatalidad
El frente crece hacia el futuro:
GRANDE SERÁ NUESTRA ÁFRICA


La llamada

religiosamente la voz se expande
por el Alminar sobresaliente
para la comunión del pueblo en rezo
la llamada
como el murmullo de una sacudida
atraviesa con toda su potencia
mi piel sumisa y voluntaria

las ondas precursoras del vivo resplandor
de una acción luminosa

la historia deberá recordarse

intacta e inmortal

como un religioso al rezo
la voz expandida por el Alminar
encaramado a la altura de la estratósfera
a través de mi ser frágil y voluntario
en sacrificio ofrecido

voluntad purificada
voluntad fulminante
voluntad big bang

paz interior
armonía exterior
del desastre general
sinfonía mayor
dónde se funde mi alma en una alegría galáctica
pulverizando el miedo

como religioso al rezo
la voz se expande a la altura del cielo
para la comunión de los corazones
con  una voluntad de tsunami
y una voz de huracán

llamo…
(ACH HADOU AL LA ILAHAH IL LAL LAH…)


Levantamiento de cuerpo

El cuerpo extendido tieso en el fondo del pasillo
Hacíamos una cola curiosa para verlo
La cerveza aumentaba libre en el bar
Hacíamos una cola alegre para beberla

Al hilo de las fértiles palabras
Y yo que tenía dolor de decir
Vi  la palabra evaporarse
De estos gestos manifiestos
Era una música repentina
Perceptible que brotaba
Del viento absurdo del antes
Muy repetidamente
Veía glorias iluminadas
Veía alegrías sublimes
Era la tierra fértil que recibía
El grano del movimiento
Dictamen terminado

Empujará inevitablemente este dócil corazón
Árbol de frutas dulces
Virtud y amor


Sol

Me gusta cantarle a tus alabanzas
Como a tu mano cerrada después del amanecer
Suave como la sonrisa de un niño
Sobre mi piel estremecida
Mi cara deslumbrada por tu luz intensa.
Me gusta cantarle a tus alabanzas
Bello sol
Cuando de la cima de tu apogeo
Tú nos asfixias y nos agobias
Con tus rayos de fuego
Que nos imponen la siesta:
Tú eres el rey del mediodía.
Me gusta cantar tus alabanzas
Tan afectuoso
Como una madre
Tú nos cubres con tus sedosas caricias
Al sabor del placer
Agradable aliento antes de acostarse
Y la noche y la noche Sol
Cuando el anochecer se anuncia
Cuando los pájaros alegres se agrupan
Vuelan en el cielo pálido
Me gusta cantar tus alabanzas
Antes de ocultarte
Y de un último movimiento de poesía
Coloreas el horizonte nublado
De una candorosa acuarela anaranjada.
Mañana aún estaré a tiempo
A partir del amanecer mi mirada hacia el Este
Expiando la aparición recomendada de tu oro celestial. 


La subida

Hay silencio en mi universo hace frío en mi ser hay soledad dentro de mi vida hay oscuridad en mi destino, cuando suba yo no sé cuan extenso será el querer una bonita compasión, tibia y tranquilizante, suave y encantadora, remonta la brisa generosa de tu amor.
Un nuevo amanecer.




EDMOND FRANCOIS NGAGOUM (Cameroum, 1987). Estudiante, escribe cada día inspirándose en la rica Historia del continente africano. Sus  influencias son numerosas y compartidas. Futurista de sentimiento, se pregunta sobre los cambios actuales de la sociedad y observa atentamente la escena política en su país Camerún. Obras: Canticos Juveniles, 2013 Editorial Edilivre, El yo que habla, 2014 Editorial Edilivre. La muchacha que me hace daño (inédito).

Texto inédito

Lirismo para un tulipán…
¿Qué es pues
Esta angustia que envuelve
Y que obstruye mi masculinidad
Bajo una sombra de pensamiento íntimo?

¿Qué es pues esta tierra
Que nos une diferentemente
Y que sufre de letargo
Bajo una cubierta de plomo rojizo?

El poema se niega a excluir en mí
Tu imagen de vaselina,
Me convierto entonces en prisionero

De la cumbre de los sermones
Imploro a Afrodita…

Sobrevuélenme, prueba de sentimientos
Ustedes esperan de otra parte a los corazones vibrantes 
Y pueden ignorar a un indeciso
Que se aisló del amor

¿Qué es pues este tiempo
En que todo se compra?

Texto inédito


Idilio…
El sol tiene una capa azul
Cubre a la ruidosa ciudad
Y su color amarillento tiñó el cráneo
Reluciente de la muchedumbre,
Inmensa multitud grisácea se apretuja en la calle
Como las gaviotas de un amanecer primaveral.

Las golondrinas están selladas con un silencio mortuorio
El himno cacofónico de una ciudad que desde hace mucho tiempo
Se aporrea diariamente en busca del pan para vivir.

Y bajo un pálido torbellino de papel
Se me apareció una fina silueta
Tan fina, fina y graciosa
Como los cantos imprecisos de los mamíferos en gestación.

El sol brilló aún más
Y el tiempo suspendió su curso,
Mi respiración se fue, tranquila, segura y luego
Definitivamente.

Mi pobre corazón careció de energía
Y una traidora gota de sudor goteó
Sobre mi cara enamorada.

Ella, mi fina silueta patinó
En el lodo de mis sueños
Para hundirse en mi busto Shakesperiano

Por un segundo infinito, traté de ocultar mi torpeza
Y tosí mi pulmón polvoriento…
Vi soñar despierto la cena donde se maldicen los Hombres
Seríamos el deseo de los Dioses…
Cantaré al amor
Con la fuerza de mil provocadoras amazonas.

Pero cuando la lucidez vino regresó a mí,
¡La bonita silueta desapareció!

Las nobles historias tienen guirnaldas,
Pero las nuestras son una quimera.
Mi bella gitana núbil,
En esta vida de miseria
¿A dónde llevaste mi idilio lunático?


de El yo que habla
                                                                                                                                                                  
Místicos…
Si me pidieran formular tres deseos…
El primero sería para el Hombre Chamite
Quien sabe leer con la belleza del verbo la línea de un  mañana incierto
Y que sonríe con el corazón al prójimo, por el simple placer del gesto
El segundo sería por tu Historia,
madre-África
Tú que llenas mis días de alegría
Y mis noches de silencios tropicales
A pesar del ruido de las capitales
Dónde se reúnen las transparencias de los sueños

El tercero sería para mi Tierra de África
Quién por sí sola alimenta a la humanidad entera
Y  pronto sus nuevos millardos de inquilinos

En realidad… si se me pidiera formular tres deseos,
Los pediría para ti, Provincia del África
Tú, mi  más noble ideal


de Mi yo que habla


Para entrar…
Si vienes del poniente…
Lugar donde se oculta el sol tardío
Verás de lejos la lámpara
Que alumbra y que vigila…

Entonces acércate
Extranjero cansado
Deshazte de los dolores del mundo
Y abre tu corazón al viento fresco que viene de Tanganyika

Purifica tus falanges en los bordes del arroyo centenario
Que pasa por las limas de la concesión
Y cubre el lado de la tierra andada
Para lanzar semillas de esperanza

Esperando que pase la temporada
Al refugio de un mundo cien veces amargado
No pruebes los dátiles sagrados
Sin lanzar las semillas de la esperanza
Siempre ha sido así

Y allá solamente, busca
Una mulata
Para engrasarte la panza
Marcarte en la membrana umbilical tu nombre
Y mantenerte en calor
Cuando en invierno será lento el morir

¿Ves? La vida en mi casa
Es tranquila y cierta
No permanezcas al margen de los ecos hirientes del mundo
Y no sueñes que todo será tan fácil

La lluvia no caerá y la cosecha tardía será frágil
Pero encontrarás en otro, un hombro donde apoyarte
Y en su corazón alguna esperanza para revivir

de Cánticos juveniles 

Mamá, cuéntame una historia
Cuéntame una historia alrededor del fuego
Para conmoverme y dormirme.
Una de esas epopeyas fabulosas
Que son las de mis abuelos y sus antepasados.

Cuéntame una historia que me enriquecerá
Y me guiará. Una de esas historias
Que calman la brasa brillante del fuego,
Que reconfortan los fantasmas de las obsesiones
Que se dibujan sobre las paredes de la cabaña.

Mamá, háblame de tu infancia, de
Tu país. De las calles que te vieron crecer,
De las canciones que aprendiste.

El leñador mide el gran árbol,
Y nadie puede hacerlo mejor que tú.
Háblame de esas guerras que fertilizaron con sangre
El triste suelo.
Sangre de cabra
Sangre de traidor 
Sangre de sacerdote
Sangre roja como el río.
Sangre de hombres inactivos,
Que defendieron los deseos efímeros y materiales.

Eran hermanos, los que fueron nuestros padres
Iban más allá del horizonte, armados de valor
Llevados por el viento.
Esas guerras de honores y entrañas,
De libertad y de esperanza.
Expiraron las armas en mano, la patria en corazón.

Háblame de esos héroes, háblame Mamá,

Tú que los has conocido bien.
Sóplame algo para decirles a los antepasados
Para que ellos me acepten,
Y cualquier cosa para dejarles a los hijos,
Pobres niños.
Pobres infelices, si supieran, vivir para otros, toda una vida.
Mamá, cuéntame de donde viene el arcoíris.
¿Qué es ese lugar de donde venimos y a dónde van los muertos?. 
Háblame de esas ciudades que fueron
Bosques y ciénagas,
De esa naturaleza pasible,
Del bosque tranquilo,
Del agua que pasa,
Del pájaro que silba,
De la planta que florece,
Y de las frutas que caen.

Háblame incluso de tus sueños,
Y de esas Máscaras
Cuéntame una historia de vacas, de leones y
De dinosaurios. Háblame de insectos,
De todas esas cosas que dan a esta
Triste vida un sentido.
  
Háblame de moral
Háblame de la vida de la comunidad
Háblame de mujeres y de muchachas desnudas.

Llévame más allá de los arroyos
Y de los valles,
Dónde el eco ruidoso de la paloma embriaga
A el viajero y le ofrece una percha.

Mamá dame, un poco de esa
Sabiduría que te dejaron los ancestros. 


                                                                

FRANCISCO GUITA Jr. (Inhambane, Mozambique, 1964). Inició su actividad literaria en Xiphefo, Cuaderno Literario, en 1987, del que es miembro fundador. Es profesor de Lengua Portuguesa en su tierra natal. Empieza sus publicaciones en 1997 con el libro de poesía El ahora y el después de las cosas (Ed. AEMO –Asociación de Escritores de Mozambique). En el 2000 publica De las ganas y de Partir (Premio Rui de Noronha –FUNDAC, 1999) y Brasas (1 premio de Poesía TDM –Telecomunicaciones de Mozambique, 2001) por la editorial Caminho y Editorial Ndjira, respectivamente. Y también Los aromas esenciales, por Ediciones Baile de Sol, Islas Canarias, n-1 de la colección África. Tiene textos dispersos en diarios y revistas nacionales y extranjeros. Está en las antologías: Rostros de la Lengua, Antología Breve Literatura de Mozambique. En Lusofon Antologi/Fem Kulturer – ett Sprak (Suecia), Imagen pasa Palabra (Portugal), Más nunca es Sábado (Portugal), Poesía Siempre, 23 (Brasil), Hotel, VerMar, antología bilingüe Alemán-Portugués, Diccionario Amoroso de la Lengua Portuguesa (Brasil), La Arqueología de la Palabra y la Anatomía de la Lengua (Mozambique), entre otras.

De El ahora y el después de las cosas

XII
DIARIO DE ESPERANZA
(1 de Octubre de 1991)
para este diario de guerra
hay lagunas donde el insomnio transborda
mas mido
palmo a palmo
poro a poro
cada pedazo de carne que ensucia el metal del alma
un fusil un hombre
la kalash viva el hombre muerto

hay un hombre aquí a mi lado
este hombre tiene una mujer violada
para sosegar gatillos
y bayonetas coronadas en la nuca y el dorso
e hijos casi huérfanos
y es feliz cuando el sol rompe de madrugada

este hombre establece récords de vigilia
y no tiene una pala para enterrar cadáveres
tiene  una bayoneta y la paciencia germina al anochecer
erras bajo la luna y llama a los espíritus como puede
y mata
el arma mata
este hombre mata
y llora
este hombre aun llora


XIV
EN EL JARDÍN DE LA NOCHE CON ESTRELLAS DE VERANO
ahora huérfano o castrado
perdonadas están las naves de Da Gama
y contemplo solo estrellas y flores donde tragaba
la humillación y el chicote del patrón?

camino las calles de la ciudad
en búsqueda del subterfugio desnudo
es inevitable el retorno
habrá fantasmas alrededor
hay micaias en mi cuerpo
que arden como minas
cansadas de los silencios

cuando sueño alegrías
enciendo una vela en el pecho
sobre el candelabro del corazón
y vuelvo a desaguar en la oscuridad
y palpo y maltrato la agonía
en el dorso de la noche
sin embargo no tengo armas
para hablar de amor

es esta la locura de mi intención


VII
A PROPÓSITO DEL Q8

No serán las viudas las verdaderas heroínas del napalm
y los huérfanos del festín los bobos de las guerrillas?

y cuando los hombres despierten de la locura del gatillo
las bayonetas servirán para pelar papas
en la madrugada más frenética para el caldo de la alegría
después con el sol a pino y democrático como siempre
estará erguida la estatua del diálogo universal
de la cabeza a los pies y traerás barro
para los contornos de la felicidad a los cachos
y en el lugar de cánticos danzaremos himnos
y tus cabellos serán pétalos roba colores
mansos como las noches de verano Indico


XIX
NUESTRO LENGUAJE

hablo de él –el hombre que camina
del camino que sigue sobre piedras y vacíos
paredes de soledad el mundo que desvanece a su alrededor

hablo de él –el hombre que arranca la angustia del corazón
y la entierra bien hondo pies firmes juntos sobre la tierra

hablo de él –el hombre que siembra en el hueco oscuro de su yo
el conuco que ha de nacer un día
maizal de oro sin fin al amanecer
una anciana que sonríe en el dolor de parto de la colecta
un sol de niños que muestran la belleza de la alegría
instalada en sus rostros –hablo de nosotros

de Piel del Rostro (inédito)


I
antes del habla era el silencio
y la mímica de tus ojos callados
tímidos los labios en sordina
las manzanas en el relevo de tu rostro

II
quiero aprender de tus manos
saberles las líneas
seguir esa memoria
y tener para ti una tarde de agosto

IV
de la mata suenan manchas de una melodía embriagada
mezcla de batuque y bruma y transe
la madrugada torpe
la luna ojal que llueve plata

VI
presente en mi propio enredo
la máscara del baile expuesta a la lluvia
y mi camaleón tiene todos los colores
unas veces es camaleón otras no

IX
nacer para encallar en los punteros del tiempo
los sueños callados yéndose por el desagüe abajo
vivir en paz sin poder bajar la guardia
la muerte de los otros para irme calentado el consuelo

de Los aromas esenciales


AR
Ya no cabe en el pecho todo el humo
atragantado por los días de los puchos fumados
de los odios que puedo dejar para luego

sofocan las ganas de gritar
noche adentro al sereno
hasta tener el próximo aliento
estar vivo vivir e intentar vencer

espuma y baba escurren por la boca
el suspiro trabado en los labios
que se niegan a besar a amar
a susurrarte que aun vivo existo

y tirar todo al abandono
presiento el abismo la nausea
el espasmo ante el extremo suspiro
la saeta enterrada de un lado de la cabeza



MARCEL KEMADJOU (1970, Douala, Camerún). Es mercero de profesión;  Coordinador de la asociación Libro Abierto y del festival Internacional de Poesía 3V, desde 2007 reúne anualmente a poetas, artistas visuales y músicos sobre un mismo escenario de encuentros e intercambios. Habla y escribe el Medumba, el francés, el inglés y el español. Igualmente ejerce como traductor literario. Publicó varios libros de poesía, tanto individualmente como en antologías. También es cronista y participó en numerosos festivales en África y América Latina.

Diez palabras para cantar los orígenes

1
He aquí lo que decía el padre, el padre del padre, el padre del padre del padre… He aquí lo que cantaba la madre: Antepasado, Antepasado, Supremo, ¡oh!  Supremo. Supremo Antepasado que respira del otro lado como la fuente que alimenta el arroyo… Supremo Antepasado, soy el final de la bola de hilo que tú tienes en la mano y que la espuma del destino desenrolla a través de los mundos. Soy esa gota de agua extraviada en la arena pero que nunca se separará de la inmensidad. Camino adelante y mis pasos describen una rueda que se tornará hasta ti, oh Supremo Antepasado ya que eres tú quien vendrás a besarme, abrasarme y absorberme cuando los vientos de las reflexiones dejarán de agitar el mar de mis saludos consagrados, cuando tu sal habrá terminado de corroer el peso de mis naufragios, cuando la gota de luz que tú me dejaste en herencia será feliz de apagarse en ti.
  
2
He aquí lo que recita la boca de la eternidad, he aquí la palabra que los oídos del tiempo transmitieron hasta el poeta; hasta su corazón lleno de esperas: el gran árbol detiene el viento, las nubes se alzan sobre la copa de la montaña, la flor invita al sol en su corte delicado, la llama de la noche mordisquea la oscuridad, la estrella le repite a la noche las melodías que acarician a la luz… el hombre solo camina con la cabeza caída, él solo amarra sus ojos a las hojas muertas que ensucian el suelo de la fraternidad, él solo tiene miedo de reconocerse en la mirada del próximo… en vez de eso trabaja, gana su vida y olvida el escuchar la voz amiga que arrulla con el viento, se desmaya en el brote bienaventurado del origen antes de ser llevado por el río que moja los pies del poeta.

3
He aquí el momento de aceptar la ofrenda de la fuente. Es feliz de brotar al canto de la codorniz. La hierba muerta acepta la inmovilización de los pasos en un susurro monótono. Las ramas del árbol están cargadas de agua que baja para regar los rostros del rocío.
Y el poeta llega en el centro del bosque sagrado. Hay un árbol. Un árbol que el cielo pide prestado para descender sobre la tierra; un árbol del que la tierra se sirve para lanzarse sobre la cama del cielo. El poeta ofrece el aceite que lubrica a los mundos y les permite bailar, él ofrece el vino que abre los ojos que se encuentran detrás la cabeza y se entera de que la fuente es la puerta que se vincula entre los dos mundos.
La mañana abre el ojo congelado por los ritos. Una puerta se abrió por donde el sol se ofrecía a la tierra y el poeta no puede impedirse el ofrecer a su vez su primera sonrisa a cambio del rayo de alegría que su corazón acaba de aclamar.
Queda recorrer el valle de dioses, el jugar donde las mariposas robaron a las flores los secretos de su belleza para empapar sus alas. El agua desciende de la montaña con murmullos graciosos. La fuente es la mensajera de los silencios que se hacen palabra, la mensajera de las palabras mudas que se hacen canto.

4
Como un alumno que levanta el dedo para pedir la palabra al maestro, también el mar lanzó una ola hacia las alturas para indicar que desea tomar la palabra. Y por ello dice: soy este instrumento de música sin forma solamente como la luna, la madre de los meses del año, que juega a su conveniencia. El día me calentó para concederme… El que yo también tengo mis amores.
La marea es la portadora del correo que deposita en el buzón de la paya todas mis cartas de amor. La misma marea me informa de los cumplidos de la playa… Las impresiones de los caminantes y nadadores, los cantos de los pescadores que reparan sus redes, las desesperaciones de los corazones que vienen a confiar sus miserias al horizonte, los cansancios de las piedras que riego, los rostros felices de los mal encarados, las ofrendas de las manos que frotan las puertas del más allá, son tantas las frases de gratitud que no estaré nunca cansado de leer.

5
La nube se sienta sobre la montaña; el trono de la montaña es el valle…
El  hombre está sentado dentro de la casa… El poeta, está parado; sus nalgas descansan en la nube y su cabeza indaga los lejanos fuegos. Aprendió a escribir con sus pies, a decir con su corazón y siempre se ha ido a la conquista de esa belleza envuelta en el polvo milenario que lo llama por el  nombre que la Palabra sopló en el seno de su madre mucho tiempo antes de su nacimiento. Lo que dice el poeta no se aprende calentando las nalgas sobre los bancos de escuela, lo que sabe no pertenece a ningún libro ya que cada cosa habla de sus sueños y vienen a él pasando  por los caminos de su mirada. Él no nació el día de su nacimiento. Ha nacido el día en que supo que la vida es el canto de las diferencias que bailan juntas en la plaza de los encuentros.
El aquí el que se va siempre, valeroso poeta. Se va como el arroyo que podemos desviar pero que nada puede detenerlo… Viene antes del tiempo y todo es para él un pretexto para parir la belleza. Cada pelotilla de caca lanzada sobre su cara por los intestinos de la prueba y la calumnia son abonos para su pensamiento y semilla para su corazón fértil. Está siempre de pie; aunque duerma  permanecerá de pie más allá de la tumba, como la montaña que acoge a la nube.

6
“He aquí mi saludo”, afirma el poeta. Y he aquí el canto  del gallo que lo acompaña. He aquí el himno del pájaro que lo tiene guardado en lo más profundo del pecho… El himno que lo lleva aun más lejos, sobre las alas de las cuatro direcciones.
En la estación, el poeta está sentado sobre el bolso que contiene lo necesario para poder cruzar la vida sin el tumulto de la preocupación. Saluda a todos los que pasan y que como él tienen la forma de una botella llena que se desplaza. Los dedos de su mano izquierda son demasiado numerosos para decir el número de personas que responden a su  saludo. Quizás  el poeta no es más que una escultura colocada allí para dar alegría a las paredes poco atractivas de la estación. Una de esas botellas humanas se detiene repentinamente cerca de él. Contento se dice  que  lo confundieron con un mendigo (lo que podría considerarse como un honor). ¡Pero qué decepción! Esa botella humana observa el afiche publicitario que está sobre la cabeza del poeta y se desmaya como el gas de una flatulencia.

7
Acabamos de decir que la muerte salió de un pozo sin agua para entrar en la casa. ¡Goddy! ¡Goddy Leye!  Hemos recordado que a la muerte también le gustan las bellas flores y que eligió arrancarle a la amistad uno de sus elementos más preciosos, su corazón grande como la tierra. ¡Goddy! ¡Goddy Leye!
Es con las lágrimas que se describen estos dolores de parto por lo que  acabo de escuchar. Es con los gritos silenciosos que destroza mi pecho vomitando estas palabras sobre una hoja blanca como la túnica con que visten a los muertos. ¿Si el amigo había sido una montaña habría podido cerrar la vía a esa cosa? ¿Si había sido polvo habría podido tapar esa cosa?' ¿Si había sido cuerda habría podido colgar esa cosa… lo que él llama muerte y que ha venido a la casa para robarle la mano de la amistad?
"Un día mataré a la muerte", decía el niño que creía que la muerte vivía en la  gran sabana y que bastaba con ser un debutante cazador para ir a su encuentro. Acabamos de dar la fecha del día en que los comedores de cadáveres irán a depositar el cuerpo en la herrería del tiempo.
El amigo está sordo del dolor. ¿"Cómo morimos?" "pedía el mismo niño." ¿"Como el mes que muere en este momento, vuelve de nuevo el año siguiente?" ¿"Qué voy a decirte, niño?" ¡Ven! Alejémonos de esta noche atormentada por el dolor y las preguntas. Vayamos a visitar al sol que acaba de salir de la noche ya que la muerte, al igual que todas las fuentes, es una puerta.

8
Esperaba desde el día anterior  al que no vino…
El poeta igualmente estaba en la plaza del barrio y también esperó en vano. Un gran pedazo de pena hizo caer su corazón hasta sus pies, su cuerpo impedido por esa carga se arrastró hasta su casa. Olvidando los cantos, los rezos, las danzas que avivaron a la asamblea  transportaron las miradas más allá de las palabras y sueños.
El poeta está sentado delante de su casilla y no oye todos esos ruidos de la noche que le recuerda a los muertos que no están solos y cuenta a los vivos la historia de los mundos. La luna era tan grande y tan majestuosa que parecía flotar entre mis ojos y el cielo carente de estrellas. Los perros que ladraban parecían hacerle confidencias, el viento pesado y lento se deslizaba sobre la piel en pasos. Aquella a la que el poeta y  la asamblea esperaban nunca llegó.
Y de súbito…
El poeta había abandonado su cuerpo sobre una silla y, con sus ojos fijos, se dejaba ir al olvido de todo.
Y  de súbito…
El pecho del poeta se abrió como una casa sacerdotal que debe acoger huéspedes de marca. Y aquel que todo el mundo esperaba entró. No tenía cuerpo, él era de fuego ardiente que disipa la noche, él era el canto que alimenta la vida, él era silencio intraducible.

9
Una puerta se abrió y el poeta no vio nada. ¿Una vieja puerta? Quizás… El poeta la oyó resonar al fondo de la noche; en alguna parte en medio de la noche; en el granero o en el techo… quizá incluso más allá de las cortinas que separan lo que los ojos pueden atrapar y lo que ni siquiera logran sospechar…
El poeta oyó el ruido de una llama encendida sin la ayuda de una mano. Esta llama había venido a abrirle los ojos para que vea; para que distinga los colores del aire que inspira y expira, para que oiga los cantos de las palabras que corren hacia él descifrando los símbolos y comprendiendo que la frase enérgica está lista.
Parece que es la puerta del tiempo… el tiempo, ese viejo amigo fiel y eterno del poeta; ese amigo que lo acompaña por todas partes y que él muestra cómo mantiene la pipa de todas las meditaciones en la esquina de los labios, cómo se hunde en su brasa bienaventurada, cómo pasea su atención en el valle de las edades y en los bordes de la montaña un momento antes de abrir la boca para decir con felicidad que los cantos nunca fueron entendidos antes de esta hora.

10
El niño llora, el poeta rehace las cunas.
El pájaro se posa, la palabra se dibuja sobre la arena caliente de dolores masticados desde muchos años. Es necesario quitar este suelo árido para ir a donde la alegría florece y se cosechan abundantes  frutas llenas de los olores del maravilloso paraíso.
EL pájaro vuela, el niño mira delante de él, el poeta duerme con los ojos abiertos.
EL día dice, repite a las nubes que traten de robarle a la tierra sus etéreos placeres que… que la belleza es la madre de la palabra y el avenir de los cantos guisados en los sillones del dolor.
He aquí el pájaro. Se convirtió en un punto negro que baila en el lejano campo de mi mirada y que comparte con el horizonte la ligereza de las palabras que desvanecen la respiración  y que ahora son las llamas del poeta que cocina la vida en el fuego del amor y la da a las manos siempre entusiastas del niño que no deja de jugar los juegos que lo divierten de día y de noche.





PIERRE LA PAIX (1987, Dibombari, Douala, Camerún). A temprana edad influido por la lectura de Flores del Mal de Baudelaire (a quien considera su padre espiritual), La Paix  ya había redactado una buena parte de sus textos. Con la recopilación Laúd y Lira recibió el 1er Premio de poesía Rondine en 2005. Dos años más tarde, el Gran Premio Nacional de Poesía Patrice Kayo con el poema “Mi País”. Es coautor del Proyecto Colectivo de 20 Poetas Francófonos publicando la Recopilación El Canto de las Lágrimas en octubre de 2010, Ediciones Leer y Meditar (París). En 2011, publica en Santiago de Chile la Plaquette titulada Manifestación, Blog “Neoáfricas”, Los Poetas del 5 editora, bajo la Coordinación de Gladys Mendía. Acaba de publicar en agosto de 2013 en Ediciones Edilivre (Francia) su última recopilación titulada Declaraciones. Actualmente trabaja en un proyecto titulado: Letanías Poéticas.
Después de estudios suspendidos en Literatura Africana, hoy en día es estudiante de Comunicación en la Universidad de Douala, ejerce en el mundo  cinematográfico y enseñanza  lenguas extranjeras e Informática. 


Vuelve de nuevo

Vuelve este pobre dolor
Escribir de nuevo en la noche
El Poema inacabado de los Juramentos.

Prefiero tu pluma
A la risa cómplice de las mañanas
Que se borra a veces sin razón.

¡Regresa!  ¡Dolor mío!
A realizar el párrafo prometido
Que mal la Luna deletreaba.

Observa, el tono de la marea alta
Lejos de los profundos miedos
Sin que la espuma de la ola se inquiete…

¡Regresa! Dolorosa Amiga
Que me envía esa vacante en la viudez de Nada
Cuando el amor suena a la hora....

Poemas Inéditos 2014
           


Visa de Muerte
El humano a la deriva
Deja a veces sobre la tierra
El perfume aromatizado de dioses

Cuando llevados por el viento del pánico
Sus pasiones se dan besos de despedidas
En el cruce fúnebre del olvido.

El mal existe cuando el bien se calla
Apagado por la saliva de la vida cornuda
¿La infiel dificultad no nos engaña a todos?

¡Entonces ven, pobre remordimiento!
Lamenta conmigo la vergüenza de ayer
Puesto que ni tú ni yo esperamos nada.  

Partir no es morir lentamente
Sino olvidar los márgenes del tiempo
Las líneas rojas de nuestras lágrimas desnudas… ya que si no

El humano a la deriva
Dejará siempre sobre la tierra
¡El perfume consagrado de Dios!

Poemas Inéditos 2014



El regreso de la amada

El mañana no me pertenece,
Si tú no estás lejos de mi final,
Siempre escondido detrás de esta horrible sonrisa
Que dice "sí" a mi "no" y "lamentablemente" a mi "Adiós"
Yo busco,
Y busco aun en la ausencia del tiempo,
Ese fango extraño que se mueve o se muere sin ti
Asentada como ella, mi paciencia se inquieta.
Todo,
Todo himno que en esta noche canta mi muda sensualidad
Que se olvida en el oro de la noche y
Que hieren sin frenesí tus "te amo" llenos de ingratitud

El crepúsculo impaciente que en esta noche me apasiona,
Se liga y se desliga hacia el desconocido deseo
El miedo de ti…

Viene entonces el alba clara
Que sin vergüenza me calcula,
Con una mirada infinita que se perpetúa
En el tiempo…

¿Qué dirán en la noche del miedo de esta alba?
Cuando en mi espalda se arruga mi sed de ser.
Remuevo el momento,
Remuevo el tiempo
Remuevo el estanque… ¡NADA!

Nada en esta alba me es repentinamente familiar,
Nada en esta caverna me es finalmente fraternal,
Y el deseo de  ti,
Y la vergüenza de los otros,
Y mi desventaja,
A las sonrisas desconocidas,
A las locas risas sin reconocimiento,
A sus reconocidas risas,
Nada… ¡nada que pensar!

A la sombra de un regreso que se adjetiva en el problema,
Me vienen de nuevo tus peleas y tus amargas riñas.
A la hora en que el alba sermoneaba el momento de tus llantos,
Mordiendo en el espacio senil,
La vergüenza de esos días y el arrepentimiento de nuestros delitos.
¿Quién tendrá en la noche las calabazas vacías del miedo?
Cuando por la sed de amar
¿Nuestros corazones febriles se secaron?
La impermeable pasión
Que raja la vida en dos
Muerte súbita que despedaza mi corazón…

Tu regreso, ¡Oh! amada, es así que
¡Se perpetúa en la fractura de la nada!


Declaraciones, Edilivre 2013



Fogosos Momentos

He aquí el temblor de mi piel;
Y mi Otro yo insaciable,
Que de ti solo quiere que
Desmayes  súbita y lentamente.  

He aquí el fondo de un desconocido ente,
Maquinando lentamente mis afinadas “idas y venidas”.
El vivaz huésped que me acoge en trance,
Y los numerosos "síes" radiantes
Que martillan mi débil audición,
Sintiendo mis sentires sin sentido,
Hacia un desconocido navegar.

Tus manos sobre mi espalda diseñaron una piel casi desnuda,
Y mí otro yo sin tregua dentro de tu cerrada intimidad,
Extendiendo en nuestras caras caricaturas sin voces;

El tórrido arroyo que en el borde de tu bosque gotea,
Hermética sed al margen de este cáliz…
Mi otro yo que me invita hacia irreales cielos
Sufriendo el sentimiento de abandono y tú cerrando el cilindro…
        
He aquí bajo los éxtasis inventados,
Unas caricias abortadas,
Ternuras gozadas,
Estremeciendo nuestros cuerpos cautivados.
La voluptuosa sensación que deliciosamente
Nos implicaba nos abandona repentinamente;
Dentro de su volcán, siento mi otro yo
Apagar su lava y sus perpetuos "síes".

El está alegre…


Declaraciones, Edilivre 2013



Horrores suicidas
                                                                                        A todos los mártires del 28 de Febrero


Tengo sed
Tengo hambre
Tengo calor
Tengo frío
Tengo miedo

El miedo oblicuo que en estos días negros inundaban mi corazón de una languidez suicida,
Hoy dibuja en mi vida las tristes travesuras de un futuro incierto.

La amarga angustia que en este lunes rojo torturaba mi espíritu desnudo,
Hoy deletrea las vocales inertes de un tóxico monótono.

La lágrima ácida que en este día quema mi débil alegría, limpiando en mi vida el horror de mis sufrimientos aumentados…

                                                                      ¿Dónde?
Sí, ¿a dónde iré si aquí me rechazan el insípido exilio?

Al margen de los malos días,
Hemos gritado sed, hambre y cansancio.
Al refugio de los violentos vientos,
Protestamos nuestro virulento despecho.
Entre aguas y llamas,
Confundimos y nos fundimos en llantos.
Entre golpes, drenajes y aversiones,
Tenemos náusea del inmasticable discurso de sus malévolas rabias.

Hoy distinguidamente pedimos déjennos partir.
Volveremos de nuevo a este país cuando todo esté bien;
Volveremos siéntanse seguros.
Pero déjennos partir.
Déjenme curar la herida causada por ese perturbado,
Déjenme partir,
Morir, morir en otra parte que dentro este antro repelente donde pululan
La desesperación y el caos.

Déjenme ahogarme en la ola frenética de la clandestina inmigración.
Déjenme encontrar un asilo a este corazón cansado.
Un asilo distinto de esta vida de perro que hasta ahora ustedes me ofrecieron.

Me voy, sin despedidas
Ni adioses ya que,

Tengo sed
Tengo hambre
Tengo calor
Tengo frío
Tengo miedo…


de El canto de las lágrimas
Ed. Lire et Méditer 2010



Escenas de calle

Conocieron las alegrías,
Alegrías de la calle,
De las alegrías en el fondo de los oscuros cuchitriles a ellos legados por la vida
Conocieron las penas,
Los dolores y los gritos,
Describir y describirse.

Bajo el tórrido hambre del final.
La sombra sin gusto de soledad los vistió.
Estuvieron desnudos,
Ellos estornudaron…
Estuvieron solos,
Desnudos y solos,
Solos y desnudos,
Abandonados sobre la tierra,
Calcinados bajo el frío,
Y al abandono de la vida

Respondieron su ausencia
Al llamado del amor.

Perseguidos por el problema
Confortados por la noche.
Gritaron y lloraron,
Vomitaron y durmieron
Durmieron bajo el viento del miedo
Y la sabana del pavor.

Fueron vendidos, ensuciados,
Golpeados y traicionados por la Calle.
Fueron, tristes niños de la Calle.
Expulsados de la calle de la Vida,
¡Y reanudados por la vida de la Calle!


Manifestación
LP5 Editora, Santiago de Chile 2011





SYMPLICE B. MVONDO (Yaundé,  Camerún 1976). Maestría en Ciencias Políticas y Licenciado en Sociología. Ha publicado: Los colores de la noche, Edilivre Aparis, febrero de 2011; 30 poemas para decir "te amo", Edifree, 2010; Slam tu vida!, Edifree Aparis, 2010; (Con otros), Nacimientos, La espiga de centeno, Cristiano (Maine-et-Loire), 2006; La Infancia canta sus Derechos, Yaundé, Agbetsi, Yaundé, 2004.

de Diálogo con el tiempo

“En las calles de Gaza, un alma de niño pasea

El viento no dice nada
Solo murmullos escondidos
En las sombra de querellas

La memoria fundida
Escapa a la mirada

Hay que agarrar el mal por la raíz
Y soltar nuestros temores

Es necesario un buen día
Regresar a los sentimientos humanos

Los muros del hombre son una ilusión
Pero en su frente
Se dibuja su humanidad

El calor del mundo no es nada
Sin la mano que tú puedas darme…

Será necesario ayudarte a
Identificar el brillo de tu mirada
En el reflejo de mis ojos

Dentro del espejo de los tuyos se lee una profecía:
“La humanidad dará sus raíces solo cuando se
Derrumben los muros y se unifiquen las razas

Los tiempos y las edades de odios
No te enseñan nada, solo esta
Verdad que tu rechazas ver

Es preciso que derrames tanta sangre
Para que finalmente comprendas
Que ella también fluye en tus venas?


Es necesario tener tantos padres
Hermanos e hijos para que
Finalmente comprendas
Que sin ellos serías un huérfano?"

El huérfano de edades
Solo en silencio intenta
Vendar sus heridas

Su humanidad en pedazos
Al filo de combates estériles
Dolor de reconocer la luz

Pues la humanidad como privilegio
Necesita saber ser digna

El sol finge ocultar su cara

Enclaustrada en las tinieblas de su ceguera
La humanidad apenas encuentra su camino
Y es mártir de su propia crueldad
No sabe cómo deshacerse de sus demonios

Los caminos de la existencia son sinuosos
Solamente el silencio puede contener la verdad

A cada día le basta su dolor
Y a cada siglo sus mártires

La cosecha de la humanidad
Solo es polvo e ilusión

Los frutos del tiempo 
Tienen el gusto a tierra
De soles de los desiertos
Donde la amargura del alma
Encuentra el eco de los días de terror

Víctimas de sus propias mentiras
La humanidad trata nuevamente de sensibilizarse 
Pero es mucho el tiempo que el mal se mezcla en su cara
Y su alma se reviste de tinieblas e ilusiones

 El silencio de los cementerios
Es más dulce que el de los hombres
Ya que hay menos comprensión
En los corazones amargados
Que dentro de la frialdad del cemento…

Y allá lejos en una calle de Gaza
Un niño mira hacia el cielo

En las calles de Gaza
Un alma de niño se pasea
En medio de ruinas y desesperanzas

Su infancia perdida en ecos
Intenta reunir sus recuerdos
Y encontrar sus sutiles pasos de niño

¿Pero cómo reencontrar la confianza
Dentro de este mundo que tanto nos cautiva?

Toda confianza es ciega
Es necesaria la valentía
Para ayudar al prójimo

Aquel que no sabe recibir
No sabe vivir

Y el que no sabe dar
Se niega a la humanidad

Y como cenizas en el viento
Su alma no es más que perpetua extinción…           

de Los colores de la noche


El vagabundo de las calles tristes

Sin sonreír,
Sin sol,

Soy el grito
Que obstruye en las gargantas secas,
La lágrima
Que no puede deslizarse más;

Soy la voz
Asfixiada por el constante y duro trabajo agotador,
La sangre
Que moja los suelos del país enfermo;

Soy el habitante
Del mundo en mil y un llantos,
El náufrago
Del océano que se lleva mis alegrías;

Soy aquel
Que observa sin poder reclamar,
La lengua
Rota e ignorada;

Soy la tristeza
Que tiene hambre,
El grito
Que  asfixia en sus lágrimas;

Soy el sin techo
Sin cama,
El sin sol
Quién está por las calles;

Soy la mirada impaciente
Que espía el horizonte,

La voz
Que llama en la noche…



La desesperación de las almas perdidas

Lentamente se iba el tiempo,
Suavemente cantaban los pájaros,
Y en silencio lloraba su corazón…

En sus ojos todo su dolor,
En sus lágrimas todos sus gritos,
Y en su corazón, todos sus sueños rotos…

Más lejos aún el tiempo se escapaba,
Y siempre el canto de los pájaros,
Y en su habitación, una soledad sin nombre…

El silencio de los días sin vida,
La amargura de las horas negras,
La desesperación de las almas perdidas…




TANIA TOMÉ (Maputo, Mozambique, 1981). Poeta, cantora, compositora y socio-activista. Presidente de la Asociación cultural Showesia. Ganó diversos premios en todas sus áreas como economista, poeta y cantora. Tiene dos  libros de poesía publicados en Angola, Mozambique y Brasil: Me agarra el sol por detrás y Conversaciones con la sombra. Tiene varios cds de música publicados. Participa en diversas antologías internacionales en países como China, España, Sudáfrica, Alemania y es una de las artistas más internacionales de su país participando en diversos festivales de música y poesía.
www.taniatome.com

 de Conversaciones con la sombra

1
 ¿Quién seré de lo que fui? Miraba alrededor. Y el algodón
me crecía en la carne, deprisa como agua
en la arena, como el sol que calienta en la choza
de mi vida. Donde yo me exilié, yo
con mi futuro por venir. A veces
M´bique me atraviesa en ese pensamiento sonriendo
de maní en los ojos, nace
conmigo en esa angustia de esperanza. Ella
se carcajea llena de semillas en los ojos.
Brillan como diamantes negros corriendo
a vapor en su cuerpo dulce. Yo y yo
nacimos una para la otra. Digo, yo
y ella, ella y yo, somos dos: dos en una. ¿Entiendes?
Ni yo misma sé lo que digo, pero mi corazón duele
cuando la ve, cuando el cuerpo de ella me sonríe.


2
¿M´bique? Sí, es la chica de mi vida.
Sabor de cacana. Sabor amargo, pero que hace bien al alma,
cúrame de mí, aquel dolor de ser.
Sí, con ella soy. ¿Soy?
Más que un nombre,
más que una palabra nacida de la carne.
Soy más con el cuerpo de ella sonriéndome.
A través de los ojos de ella, ah M´bique yo encontraba otros lugares,
millares de ellos, goteando la lluvia que perdí.
Precisamente ahora que el algodón también me es.
Me atravesó otro pensamiento mientras M´bique
me acariciaba con las palabras de la tierra,
sí, aquellas que yo quería. Libertad.
¿Libertad es? ¿Es lo que me preguntas? Es.
Mi gusto en hablar una lengua que no existe.
Me gusta el violeta, que atropella mis ojos.
¿Te confundiste ahora? Deja, despierta ahí
el florecer agudo del conocimiento.
Se percibe todo, no entendiendo nada.


3
Aprendí a ser, de manera difícil,
siendo a medida que crecía hacia adentro,
encogiendo los verbos. Distorsionándolos
para creer que si la Libertad no fuese, entonces yo
tampoco sería. Y lo peor es que también no estaría solo.
Nunca nadie me enseñó a nacer, tuve que aprender
solo, ni mi propia madre me nació.
Cuando yo nací mi madre aun no había nacido,
tuve que enseñarle a nacer.
No fue fácil explicar a mi madre como era esa cosa de nacer
y en verdad ni sé si ella lo logró, creo
que nunca tuvo tiempo. Cuando despertaba hacía hijos
y cuidaba de mi padre, después educaba
y daba de comer. Y por eso nunca existió.
Simplemente es, como aquel que nace para volar.


4
Yo quería entrar hacia adentro de mí y conocerme.
Todo ese detalle de la sangre que tiembla lento,
cuando no existo, o cuando esperé
por la libertad antes de mi nacimiento.
Todo ese detalle incontrolable del embrollo
que domina mi estómago cuando estoy nervioso.
Incluso los golpes balbuceantes y descontrolados
de mi corazón cuando estoy asustado,
yo quería entrar y descubrir.
Descubrir quién es ese yo que me controla.
Principalmente percibir cómo consigo tener
alguien dentro de mí. Y todavía más encima un yo,
digo un mí que me controla. Un yo
que hace y deshace, y si se calla me ama.
Ahora me preguntas si yo
¿No debería amarlo también?
No quiero permanecer en este asunto.
¿Ya te conté que estuve enferma del espíritu?
Pues en esa fase me dolía todo y yo sangraba por todos lados.
Es como si estuvieras en una recta abajo del cero,
en la zona negativa, ¿lo ves?
Pues yo completaba mi panorama,
intentando volver a ser a través de lo que yo parecía ser.
Voy a poner en negrita el parecer,
en esa altura las apariencias eran todo para mí.
Yo andaba en carros que no me pertenecían,
dormía en casas que no eran mías,
y comía de los otros. Yo era ciego,
sólo veía las cosas con estos mis dos ojos.
¿Te vas a reír? ¿Ya te miraste? Así despacio
lentamente para que observes cómo te comportas.
Yo sangraba por todos lados, como las islas.


5
Ella volvió, me atropella los pensamientos.
Es que sin ella yo no existo. Yo no soy.
Estoy ahora sentada en la estera larga
y ancha de mi vida. Las palabras
me acarician las manos y te oigo
con el mismo gusto antiguo de la nostalgia.
Msaho centelleante en la voz del tiempo.
¿Qué edad tendría M´bique?
creo que estás por preguntarme
Ah M´bique, hablar de ella es la emoción más completa
que vibra en lo alto. En lo alto del grito.
En lo alto de la estrella. Adentro.
Yo nací con ella con toda mi confianza.
Ella es mía y yo soy de ella, como dos peces siameses
bebiendo el agua en el mismo cuerpo. ¿Entiendes?
Ahora que te hablo de ella, ella corre
llena de brillo dentro de mis venas.
Y la tierra es madre y vientre
de nuestros pies y manos juntos.
Tú tienes la misma edad que nosotros.


6
Cuando te hablo crece una luna redonda
luminosa en el aire. Y otra luna me sale por la boca.
Y otra luna por mis dedos. Y
muere para yo nacer. Mi madre soy yo.
Es todo lo que quería ser.
Montaña y mar en la misma tapara
por donde bebo el mundo.
Ah madre como te agradezco por mi existencia.
¿Ya viste cómo está ahora el tiempo allá afuera?
El cielo está terriblemente bello, rojo redondo, las casas están
vueltas al revés. ¿Serán casas? ¿O serán chozas?
¿Serán chozas las casas? ¿Qué habrá venido primero?
Sé que ya estás por mover tu cabeza,
y tus ojos se encogieron de tanto asombro.
Pero es que el mundo es allá afuera,
la forma como veo el mundo, profundamente adentro.
¿Y si te dijesen que el tiempo no existe?
Y que nosotros estamos parados estáticos.


7
Ella es mi encaje perfecto.
Ella es un espejismo, bella altiva
llena de bellas hojas caleidoscópicas
abanicando batiendo las alas. Ellas está.
Ella está de espalda, toda desnuda,
entera, mojada. Ella
me entra tierra en la madre del mundo.


8
Yo tengo una isla dentro de mí, navegándome entero el todo, el todo.
¡Hola isla, dentro de mí!
La resina vive allí, entera sobre mi cabeza de cinc en los cuerpos tatuados
madrugadas
largas
y violentas
Hubo un tiempo en que andábamos todos arrastrándonos mis cinco hermanos y yo.
Flacos, tristes, violentos. No existíamos.
Los nervios tensados en busca del pan. Y luchamos mucho
hasta nacer, para existir. Luchamos
con todo lo que podíamos, bocas, manos, pies, ojos, uñas, cabellos.
Lo imposible es lo imposible. Queríamos salir del vientre de la madre.
Y sufrimos hundidos en la bolsa, alzábamos
las manos y pies en contracciones violentas.
El canal era estrecho, apretado, no era posible permanecer
mucho más tiempo. Crecíamos y
necesitábamos de espacio, de aire de aire de aire de aire…
¡Hola, hermano dentro de mí!
¿Estás así como yo, trancado dentro de una jaula
más redonda que el mundo?



WALDIR ARAÚJO (Guiné-Bissau, 1971). A los 14 años viaja, por primera vez a Portugal. En el equipaje lleva el premio obtenido en el concurso literario del Centro Cultural Portugués, en Bissau. Es en Lisboa que prosigue los estudios secundarios y académicos, sigue el curso de Derecho, y alimenta la pasión por las palabras. Periodista desde 1996, pasa por la prensa escrita, perteneciendo a los cuadros de la revista Valor y colaborando con varios diarios y revistas. Desde 2001 integra la redacción de RDP –África, una Estación Radiofónica portuguesa que emite para África lusófona. La actividad literaria, sin embargo, no cesa. Publica, de forma regular, prosas y poemas en sites culturales portugueses y brasileros. En el 2004 le es atribuida la Beca de Creación Literaria por el Centro Nacional de la Cultura, de Portugal, lo que le proporciona una investigación de varios meses junto a la comunidad de los “Rabelados”, en Ilha de Santiago, Cabo Verde. En el 2008 publica Admirável Diamante Bruto y Outros Contos (Livro do Dia), es la primera aventura del autor en los cuentos, después de la colaboración con los diarios literarios brasileros Bagatelas y Rascunho. Dez Contos Para Ler Sentado, Editorial Caminho 2012.


Despertar
Alcé la copa de vino y en un solo sorbo
Tragué la esencia de las palabras, engullí
Gota a gota, las frases deslizaron por dentro
Sereno, repudié los rostros carentes de aliento

Alcé la voz y solté frases crueles
Las palabras que ansiaban, escucharon, inertes
Los gestos se inmovilizaron, ¡miradas húmedas!
Del verbo, me deslicé entonces en los gerundios:

Queriendo, luchando, creyendo, negando
Provoqué, invocando el miedo encubierto
De los murmullos pedí barullo, agitación
De las miradas vagas se proyectó acción

Alcé la mirada y vislumbré un cielo nublado
El anticipo de una noche en el fondo del pozo
Invoqué las divinidades en un parco discurso
¡Y se hizo la luz! ¡Escogimos otro recorrido!

IMPAR
Certezas son anclas de un fuerte querer
razones que me llevan a no seguir por ahí
a seguir distante de todo, ¡cerca de mí!

PODER
poder es no dudar y partir
enfrentar los caminos de la indiferencia
que dibujan los desaliñados y ¡ser!

¡SER!
ser así y de aquí distante
estar aquí sin unanimidad
¡ser singular para no rimar!

¡QUERER!
querer lo imposible realizar
abrazar lo diferente sin miedo
en la presencia entre iguales, ¡ser impar!

África
Son muchas las dudas que surgen
Al intentar develar tu misterio
Toda la suerte, toda la solución urgen
Pero no llegan al hemisferio Sur

Son muchas razones de tal destino
Pero ninguna capaz de justificar
Toda esta miseria, dolor y desatino
Que muchos insisten en mistificar

Son muchas las voces que claman
Gritos de dolor y angustia silenciados
Desesperos que en tu pecho inflaman
Esperanzas en ritmos acompasados

Son muchas y profundas las dudas
Diversas y vagas las disertaciones
Sobre un futuro vago en certezas
Que arrancan de las almas las ilusiones

Son muchas las riquezas que escondes
En el fondo de tu misteriosa alma
Codicia de reyes, Nobles y Condes
Pero tu gran dolor nadie calma

Son muchas las familias de tu Hogar
Lejos de tu ansiado confort
Contrariados por abandonarte
¡En busca de un extraño buen puerto!